La verdad que al Criador le resulta más interesante discutir qué impacto tendrá todo esto sobre armado de listas y comicios (ver post anterior), pero quiere preguntar algo, a lectores más veteranos y sapientes: el rasgo que aparece más destacado (ver, tomando sólo un diario, notas acá, acá, acá, acá...) de Alfonsín es su "vocación de diálogo". ¿Era así el Alfonsín presidente? ¿El de las peleas con la iglesia, Reagan, la Rural, sectores económicos, etc.? ¿El del "tercer movimiento histórico"? ¿El que (indudablemente fundado en la aún precaria situación democrática) ejercitaba cierta supervisión sobre los canales de TV o sobre analistas políticos sospechados de simpatías militaristas? La "innecesaria exacerbación" con la que Joaquín, elípticamente, machaca sobre el presente, ¿no estaba ya en su oratoria inflamada? El Criador tiene la impresión de que, mientras pudo, Alfonsín ejercitó el poder con rienda corta, no como un consensus-builder. Tal vez el Alfonsín del "diálogo" fuera el Alfonsín más viejo, opositor, con menos poder, necesariamente obligado a acordar. (En los 90, vean como todo cambia, ese diálogo solía ser catalogado como "espurias negociaciones bipartidistas").
En diciembre pedimos "aflojar con San Alfonsín", sin que eso implicara "quitarle méritos al viejo". Tal vez la canonización no esté mal. La democracia será gris, como dice Sarlo, pero también necesita a sus héroes, también se necesita un "encantamiento del mundo", diría Weber. Los yanquis reverencian a sus ex presidentes, y tan mal no les ha ido en términos democráticos; la muerte de Reagan, hace poquito, fue igual de panegírica. La duda del Criador es si a Alfonsín se lo canoniza por los milagros correctos, o por otros con los cuales veladamente se busca operar sobre el presente. Porque hay quienes no dejan de hacer política ni cuando dicen estar de duelo (*)...
(*) Un día el Criador vio un libro, no recuerda dónde ni de quién, que tenía instrucciones para el buen dirigente político. Uno de los apartados describía el adecuado comportamiento a seguir en el velorio de un afiliado del partido. Maquiavelo no la vio esa.
27 comments:
Tambien hay que tener en cuenta el contexto. Uno miraba un noticiero. Leia un diario. Escuchaba la radio.
Hoy yo llevo leidos 14 diarios, 26 blogs y recorridos 4 canales de noticias.
Todos los temas (hasta los mas intrascendentes) me parecen descomunales dramas.
Cuando a Alfonsin lo silbo la rural o cuando dicen que le dijo algo a Reagan el tema se acabo al otro dia.
Quiero decir que en su momento no tuvieron tan grande impacto, hoy Cristina llega tarde a una foto y hay editoriales, comentarios, mails, sms, etc.
Todo se amplifica tanto y esta tan omnipresente que es dificil tener una perspectiva.
Criador, vos solo lees La Nacion? Creo, por ejemplo, que ayer en pagina destacan muchas cosas que no son su vocacion de dialogo.
Bueno, pero La Nación tiene 10 veces más lectores... Y es algo permanente, en cualquier canal de TV que uno ponga.
(Salvo por el reciente discurso de Gerardo Morales: escuché los últimos 10 minutos, que estuvieron muy bien, y tuvo mucho más contenido que casi cualquier otro elogio que escuché).
Los radicales lo leyeron a ese. Seguro. Sanz y Morales se colaron entre los oradores recién cuando no estaban en la lista original. Una cadena nacional no se le niega a nadie.
Saludos
Criador, buena pregunta. Ensayo dos respuestas.
1) Hay una utilización mediática evidente de la figura de Alfonsín para esmerilar al gobierno por comparación. Las virtudes que se resaltan de RA son la honestidad y el diálogo, que implícita o explícitamente se consideran ajenas al matrimonio presidencial.
2) En cualquier caso, cuando se dice "diálogo" se mezclan dos cosas: la actitud abierta al intercambio con el otro (que define una atmósfera) y el intercambio propiamente dicho (que define un mecanismo). Alfonsín era dialoguista en el primer sentido pero no en el segundo: su mecanismo era la negociación. La persuasión era para la popular, en privado funcionaba el toma y daca. Pero compensaba al otro incluso cuando lo sometía, porque sinceramente (y estratégicamente) lo entendía como adversario y no como enemigo.
Lo lamento por Habermas, Gargarella y La Nación, pero su modelo deberá esperar otro caudillo.
Según mi humilde opinión, más lingüística que politicóloga, se viene una lluvia de estas típicas operaciones discursivas. Partirán del concepto falaz e indemostrado que instalaron los medios y la oposición, según el cual los Kirchner no son democráticos ni republicanos, o son dictatoriales (?) según la visión descarrilada de Carrió y varios más. Así, al primer presidente de la democracia después de cincuenta años de gobiernos interrumpidos por golpes cada vez más sangrientos se lo contrapondrá fácilmente a esa falacia previa. Si bien el Alfonsín del juicio a las juntas y las peleas con los sectores económicos, el Alfonsín abucheado en la Rural, es mucho más comparable con la línea que siguieron Kirchner-Cristina en los últimos dos gobiernos que con cualquier radical del último medio siglo, su figura podrá usarse fácilmente para representar lo contrario (dado que mucho ciudadano de a pie recibe estos mensajes de manera increíblemente irreflexiva). Con respecto a Alfonsín, si bien para varios de nosotros, que veníamos de vivir años espantosos, fue una esperanza seguida de una desilusión, con los años muchos reconocemos la coyuntura particularmente difícil en la que le tocó gobernar, y terminamos por poner el acento en sus méritos.
Criador
Sobre el tema le recomiendo The Last Hurrah, con Spencer Tracy y dirigida por John Ford.
La película es del año 1958, y trata sobre el impacto de la TV sobre las viejas maquinas políticas municipales.
Tanto UD como sus colegas van a disfrutar los detalles de la “organización” étnica, las roscas y contraroscas con la Iglesia y la “oligarquía” local.
También muestra como el Boss deja todo para organizar el velorio de un afiliado influyente, y lo que sucede cuando él mismo muere después de ser derrotado por las “nuevas” tecnologías.
Un abrazo
Tu sospecha respecto a las riendas cortas es certera, Criador. Y además el gallego cagaba a pedos y dios y maría santísima. Hay un video en youtube de cuando lo chiflan en la rural que es muy demostrativo. El tipo les dijo un montonazo de verdades pero al toque manteniendo sí ese tono brabucón les anuncia la rendición, les anuncia que el gobierno va a hacer lo que piden.
Creo que én esos dos minutos está expuesta de manera muy explícita la parábola de su gestión.
Criador:
No soy sapiente pero sí algo veterano. Desde allí le contesto, dejando de lado en lo posible mis juicios de valor.
Pienso que RA buscó siempre el 'diálogo' y el 'consenso' con el peronismo en sus distintas vertientes y épocas (tercer movimiento histórico, oposición responsable a Menem, pacto de Olivos, colaboración con Duhalde en 2002). Su visión era esencialmente bipartidista.
Él consideraba al peronismo y el radicalismo como los dos grandes partidos populares de la Argentina. Y ha dicho que cada vez que se enfrentaban, los oligarcas lo miraban desde la tribuna, lo gozaban, y se beneficiaban con ello.
En cambio, se enfrentó -o lo intentó- con los poderes corporativos o fácticos: Fuerzas Armadas, Iglesia, Sociedad Rural, parte del poder sindical. Es decir, con los que casi siempre mandan o comparten el poder sin someterse a las elecciones.
Y en cada caso, más que llegar al 'consenso' sufrió 'torceduras de brazo'.
No se metió abiertamente con los grandes medios de comunicación, pero lo atacaron tal como ahora lo hacen con el gobierno. Yo recuerdo muy bien la saña del 'Panorama político' de Clarín, que escribía su 'amigo' JMS (qué casualidad...). Por no hablar de Escribano, Neustadt, Grondona, etc.
Ah, y se las cantó a Reagan también...
Así se explicarían contradicciones que son sólo aparentes.
Hoy los representantes de esos poderes fácticos, en alianza permanente con los grandes medios, elevan una estatua del RA 'dialoguista' y 'consensual' CON ELLOS, que NO FUE.
El campo oficialista, en cambio, enfatiza sus enfrentamientos con esos poderes.
Soy de los que ven varias analogías de objetivos entre RA y NK/CFK. Sólo que éstos aprendieron varias lecciones de las debilidades de RA: entre otras, tratar de 'leer' la realidad nacional e internacional con más precisión, y asegurar las bases políticas y económicas de la gobernabilidad.
Raúl C. (ex RCW)
Criador, Maquiavelo no la vio, pero Stalin si, y por eso aprovechó tan bien el funeral de Lenin. Sería interesante que Carrió y Ricardito quieran hacer algo parecido (a propósito, que poco republicano eso de votar a alguien porque es el hijo de un republicano admirado, no?).
Criador, para no usar las palabra concenso ni diálogo, que han caído en desgracia digamos que Alfonsín consultaba y hacía circular los mensajes, los amigos se enteraban todos, de un lado y del otro.
Dicho esto, tenemos que aclarar que la política en general era mas simple, mucho mas simprle que ahora, los meios eran estatales, había dos partidos, no existían los celulares, no existían la diversidad de medios de difusión que hay ahora y las corporaciones, jugaban en general dentro de los partidos, habia curas radicales y curas peronistas, empresas con el gobierno o en contra. Despues todo tomó un nivel de complejidad muchísimo mayor casi inmanejable.
El Coti Nosiglia era por ejmplo una avanzada de Alfonsín, toda la cordinadora lo era, eso provocó que su costumbre rosquera siguiera sin que se den cuenta que el gobierno haya cambiado.
Una cosa es dialogar, mandartela a decir y otr es la cancha, donde jugaba con los tapones de punta.
Criador,
estoy de acuerdo en que la muerte de Alfonsín está teniendo un velado uso político en contra del oficialismo - esta exaltación de ciertos aspectos de su accionar político sospechosamente "opuestos" a los del matrimonio presidencial.
Ahora, este "uso" político no es exclusivo del conservadurimo vernáculo. En Página/12 y la blogósfera nac&pop hay también una reivindicación similar: leo por ahí que Alfonsín era el "más peronista" de los radicales, que enfrentó a las corporaciones, que Kirchner es un alfonsinista del siglo XXI - afirmaciones que buscan validar el accionar del oficialismo recurriendo a "ese gran político, seguro de sus convicciones" que fue Alfonsín.
Debo confesar que si me da nauseas que las plumas de La Nación y la SRA ahora canten loas a Alfonsín cuando en su momento habrán considerado que era un obstáculo para la "conciliación nacional", también me produce rechazo este intento de asimilación de la figura de Alfonsín a la de Néstor y Cristina.
Alfonsín era un político "de raza", como muchos se encargaron de decir, y como tal tenía reacciones airadas (la de la Rural, la de Reagan, las conocidas) porque de eso está hecha la política -y eso ud. Criador lo sabe-; la idea de la política como el lugar del las discusiones respetuosas y la "conciliación" es propia del conservadurismo del siglo XIX. Pero de ahí a considerar que hay un hilo que une a Alfonsín con Néstor y Cristina hay un salto abismal. Alfonsín nunca entró en dialécticas dicotómicas y, como dijo Andrés más arriba, no consideraba al otro como enemigo sino como adversario. Es decir, había un reconocimiento a la diferencia, no una negación o una descalificación abierta. La prueba de ello es justamente el episodio de la Rural: aún cuando sabía que lo iban a silbar, Alfonsín fue y dio un discurso incendiario. Néstor y Cristina se enteran de que alguien los va a insultar en un acto y directamente lo suspenden o lo hacen a puertas cerradas. Por otra parte, Alfonsín nunca apeló a estrategias punitivas ni intervino las estadísticas públicas para ocultar el fracaso de su política económica.
La esencia "dialoguista" de Alfonsín consistía en la idea de que, si vamos a discutir, hagamoslo en una mesa y no en la calle "a ver quien la tiene más grande" (recordemos que se venía de una época donde la manera de resolver conflictos no era cortando rutas sino poniendo bombas o, peor, secuestrando y torturando gente). Lejos está esto del dialoguismo que pretende encontrar JMS en Alfonsín para oponerlo al kirchnerismo, pero muy lejos está también de la estrategia de búsqueda permanente de conflictos abiertos como razón de ser de un gobierno.
Iván, coincido en que tanto querer convertir a Alfonsín en el paladín del "diálogo" y el "consenso" como en un líder protokirchnerista es una manipulación grosera. Sin embargo, no podés comparar la difusión de la que goza la primera versión tergiversada de Alfonsín con la difusión de la segunda. Un diario y un -si somos generosos- centenar de blogs no tienen el poder para atosigarlo a uno mediáticamente que tiene el enorme conglomerado de radios, canales de TV abierta y por cable, diarios y revistas que nos quieren vender el buzón del Alfonsín eternamente buscador de consensos. Como no se cansaba de decir Jauretche, igualá y largamos.
Saludos.
Criador:
Una visión interesante de RA es la que da hoy José Natanson: 'Alfonsín, empleado del mes'.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-122570-2009-04-03.html
Iván:
Yo creo que hay algunas constantes en el enfrentamiento con ciertos factores de poder, entre RA y los K. Claro que se dan en una época tremendamente distinta (como dice Charlie), y son personas de otro partido, con formación y personalidad muy diferentes (más escépticas que RA, diría yo).
Raúl C. (ex RCW)
Criado, Con todo respeto: Alfonsin, en publico estaba persuadido, pero en privado le gustaba escuchar sugerencias.
Como economia de guerra para la negrada y beneficios economicos para los Capitanes de la industria
En mi barrio a eso le dicen doble discurso.
Pero eso si, respetando las formas democraticas de elegir gobernantes.
De que sirve la democracia si lo promerido en la campaña no es obligatorio para el elegido.
Andres,
estaria en principio de acuerdo con tu respuesta con el siguiente caveat:
1) Se ha magnificado la figura de Alfonsin - ya que si se la compara con lo que esta ahora (el matrimonio K) no quedan demasiadas opciones frente a la encarnacion de la deshonestidad que representan estos con sus negocios hoteleros, de consultoria y real estate en el sur -- todo ello sin mencionar un chofer semi-letrado que se hace millonario de la noche a la mañana y los negocios turbios con Lazaro Baez. Mas bajo no se puede caer.
Criador, con que teoría política, Hobbes, Maquiavelo o Schmitt se explica el ojete de J.Cobos que la pelota siempre le queda servida para empujarla?
Anonymous 9:12:
Cap. VII de El Príncipe (y, claro, Cap. XXV).
Criador, largo una pregunta:
Si esto beneficia al radicalismo (incluyendo el oportunismo del sucesor de De La Rúa), ¿beneficia o perjudica a los K? (que votos radicales no se iban a llevar, y los que le hacían frente venían por el lado del peronismo, que ahora pueden perder votos a manos de los RA dicales).
CV, si mal no recuerdo en el cap. XXV se dice que "la fortuna es mujer, y es necesario, si se quiere tenerla de su lado, azuzarla y golpearla" (o algo así, cito de memoria): ¿ese estilo no recuerda más bien a Nestor que a Cobos? (anyway, en el cap XXV tb se dice que los hombres prosperan cuando su forma de proceder es acorde con los tiempos, pero cuando éstos cambian vienen los problemas porque es difícil adaptarse: ello tb se adecuaría a Kirchner)
Maq:
Puede ser.
Mi razonamiento es el siguiente:
a) J. Cobos llegó a la vicepresidencia no por sus "grandes méritos", sino porque era el único "Radical K" que no reelegía (De ahí mi alusión al cap. VII).
b) Nuevamente "circunstancias fortuitas" lo pusieron el lugar de desempatar una votación en el Senado. Y acá, claro, no se "dejó gobernar por la suerte", sino que fue "Juez de la otra mitad".
Uno podría pensar que tomó una decisión "cauta", que se "consustancia" - para usar un "alfonsinismo", je- con la "tradición radical" (o con lo que ha pasado a entenderse como tal, no creo que la Revolución del Parque y las insurreciones del '93encajen muy bien ahí...)
c) Nuevamente, la "fortuna" lo pone en el lugar de oficiar el sepelio del (hasta ahora) último líder radical genuino.
So...
Te cambio el eje: ¿Cómo hablar de "estilos" sin caer en ese ensayismo a-cientificista que, con bastante razón, se suele criticar en este blog?
Cuando se dice "X es confrontativo", "Y es dialoguista",
¿Qué se está diciendo exactamente?
Esta mañana, la honesta, critica de todos los gobiernos y tartamuda Magdalena, pidio que el primero de la lista de la UCR sea Alfonsín. LAs cosas que vamos a escuchar en lo días venideros, creo que van a superar a las escuchadas, leidas y escritas hasta el momento.
saludo compañero.
CV: perdón, creo que me expresé mal. Entendí perfectamente la alusión de los capítulos VII y XXV del Príncipe; lo que viene después son dos chicanas: en el cap. XXV Maquiavelo dice a) que la fortuna está con el que se muestra audaz, y Cobos no tiene esa imagen, mientras que Néstor K sí, y b) que el que triunfa en una época porque su "estilo" de hacer las cosas coincide con el "espíritu de la época", va a fracasar cuando los tiempso cambien.
Y respecto a hablar de "estilos" sin caer en el ensayismo barato, me parece que el argumento de Ostiguy cosntituye un buen ejemplo.
Están haciendo ensayismo, chicos. Y no tiene nada de malo.
Hal:
Depende para qué. No es que esté en contra del ensayismo, pero uno también quiere cierta rigurosidad.
Maq:
No sé. Hay algo que no me termina de cerrar con la distinción alto/bajo de Ostiguy.
¿Es Reutemann/Scioli/Solá/De Narváez "bajo"?
¿Es Elisa Carrió "alto" - sí, cita a Foucault, pero también declara, no sé, que "comer un choripan con las patas en la mesa es como la Eucaristía"?
¿Era Alfonsín "alto" y Luder "bajo"?
No es que precisamente sostenga una teoría verificacionista del significado, pero...
Me parece muy atinada la nota de Natanson sobre Alfonsín (http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-122570-2009-04-03.html). De todas maneras, me parece que no captura una dimensión del elogio a Alfonsín. Yo comparto que muchos se apropian de (e idealizan a) la figura de Alfonsín para operar sobre el presente. Pero lo que me parece más notable es esa misma idealización en quienes, por ejemplo, no tienen un interés partidario inmediato en relanzar la UCR o erigir a Cobos. Ponéle, los muchachos de TP (http://www.bonk.com.ar/tp/feature/1341/al-fon-sin). La idealización que realizan es tanto más llamativa cuanto parece sincera. Y a uno, que se tomó el ateísmo en serio, le resulta casi incomprensible que cualquier ser del universo pueda reunir tal colección de virtudes sin ningún defecto. Ni Alfonsín, ni nadie. (Aunque el tipo te parezca impecable, no sé, mirá ese entourage...).
Y no es sólo una cuestión de que este blog siempre-cree-que-los-políticos-quieren-maximizar-poder. Obvio que eso es un supuesto simplicador. Pero la diferencia con posts como ésos es una visión más general ante la vida, ante los seres humanos, ante las inevitables imperfecciones y claudicaciones que todo el mundo tiene. Me gustaría tener ese candor, pero implicaría una fe tan desprovista de todo elemento empírico que no encuentro cómo lograrlo. Pero hay gente que mata a dios y le busca un reemplazante...
Sabemos que toda comunidad necesita mitos fundacionales.
El pasado siempre cambia, y los cambios operan desde el presente.
El "diálogo" de los factores de poder es siempre el mismo "o me das la mano, o te rompo los dientes".
Alfonsin y kirchner, con sus diferencias, intentaron en diversos momentos, cierta autonomía del Estado, o de la política respecto de los factores de poder.
Sabemos que Alfonsin fue y vino, pegó y cedió, y terminó mal.
Ahora Menem que hizo todo lo que los factores de poder querían (y Cavallo), no pudieron evitar la crisis del 2001 que le estalló a De La Rúa, pero como contiuidad de Ménem.
El debate está planteado hoy en esos términos, para las próximas legislativas.
Lo que no se debate es el proyecto de pais, en cuanto a otras cuestiones como distribución de la riqueza (mas allá de que se enuncie por ejemplo)
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