Thursday, April 16, 2009

Complejidad de la cooperación

El acuerdo opositor para "compartir" fiscales no tiene futuro, si es que alguien cree que tiene un propósito mayor que el marketinero. Es un dilema del prisionero: tal vez todos estarían mejor si cooperaran, pero a cada uno le conviene no cooperar. Si los demás honran el acuerdo, yo estoy mejor cagándolos; si no lo honran, nuevamente me conviene cagarlos. Incluso si uno quiere honrar el pacto, el temor a que otros te caguen conduce a actuar preventivamente. Necesitarían un enforcer del acuerdo; intuyendo algo así, parece que alguno propuso a Bergman para ese rol. Pero si es difícil tener 1 fiscal por mesa, más difícil aún es tener a 1 fiscal y a 1 que custodie que el fiscal cumpla el pacto (y a otro que vigile a éste, y así). Encima es un juego one-shot: la elección es 1 sola, no es que habrá repeticiones que induzcan la cooperación. Por lo tanto, la estrategia dominante de cada partido es no cooperar. Los fiscales radicales cuidarán los votos radicales (y si no hay fiscales de los otros partidos procurarán quedarse con sus votos), lo mismo los socialistas, los lilitos, los macristas, etc. ¿Quién sale ganando con esto? Los radicales, seguramente, que son los que más fiscales pueden poner, al menos en los distritos donde sacan votos. Porque tener fiscales en un distrito donde no te vota nadie no cambia mucho...

12 comments:

Ana C. said...

¿Pero no es que las listas son mixtas también?

Los radicales, socialistas y lilitos van todos juntos en muchos distritos, creo.

Charlie Boyle said...

Esto parte de suponer una paridad entre reos, muy común en las campañas electorales donde todos los gatos son pardos.
Suponer un enemigo común que empareja la oposición es de política de salita loa patitos felices, empaquetar a la oposición en un solo paquete es el negocio de los K, por lo que los convierte en carceleros y amos ganadores, ellos tienen en definitiva las llaves de la carcel.

Anonymous said...

Criador,
Me parece que el tema es más complejo porque aún obviando a las "autoridades de mesa" te queda el fiscal del oficialismo.
Puede haber lugares donde se cooperen "el opositor presente" y el "oficialismo" para favorecer a la "oposición presente en la fiscalización"?
O en muchos lugares los resultados se definirán en una lógica en la cual el opositor presente en la fiscalización defienda sus votos y el oficialista los propios más los de las otras oposiciones? (ie: por ejemplo la CC en Capital frente a un macrista o DN/Felipe en PBA frente a un radical).

Atte,

Ignatius

fahirsch said...

De mi experiencia personal como fiscal por partido político en muchas ocasiones y presidente de mesa en 3 oportunidades: los acuerdos entre fiscales son de hecho en muchas escuelas. Depende de las personalidades de quienes estan. Yo he sido fiscal por partidos liberales y no he tenido problemas con casi ningún fiscal de otros partidos, salvo radicales y peronistas. En general hay ambiente de cooperación.
En el 2003 en las elecciones de presidente y luego las legislativas bonaerenses, estuve en un a misma escuela. Con una fiscal del ARI en la de presidente podíamos mantener el orden, a pesar de los fiscales de Posse (he sido fiscal en Vicente López primero y luego en San Isidro) y de los peronistas. En las de septiembre, no estaba la fiscal del ARI, tuve que irme debido a las amenazas físicas, patadas, etc. delante de policías que se hacían los burros.
También depende de la actitud de los presidentes de mesa. Las presidentes de mesa suelen ser (en mi experiencia) muy cerradas. Los presidentes de mesa son mucho más abiertos a sugerencias para facilitar el proceso electoral. Todo lo anterior vale durante la elección. En el conteo de votos hay mesas que en 1 hora y media terminan y otras tardan 3 horas. Las masculinas, en promedio, son más rápidas.
A pesar de todo lo que se dice de fraude, en más de 30 años, solo vi casos aislados de posible voto de una persona por otra. Muy poco de boletas dañadas o robadas (también revisábamos constantemente, todos los fiscales, todos los cuartos obscuros). Anécdotas varias, desde el fiscal peronista que objetaba que analfabeto votara, más votos que votantes en la elección que ganó Cámpora (no por fraude, sino por no saber contar los votos en blanco). Saludos

Anonymous said...

con mis noveles 27 años he sido autoridad de mesa o fiscal en 7 elecciones. (soy rosarino, y acá con el sistema de primarias, hay 3 elecciones x año electoral). Además, fui fiscal en las internas del PJ rosarino del 2008

con mi humilde experiencia, puedo avalar parte de lo dicho por fahirsch. No he visto un solo intento de pasarse de la raya, salvo cosas aisladas. Aunq asumo q la mayoria de los q te lee, criador, estarán pensando q, como peronista, el peligro soy yo como fiscal, precisamente.

Sostener q hay "fraude" es un invento digno de las paranoias surgidas de la impotencia de no poder ganar. Y lo digo desde el lugar de perdedor consetudinario en rosario, contra el socialismo. Socialismo q en rosario cuenta con una flota de fiscales aun mayor q el PJ.

De haber irregularidades, no van a ocurrir de "a puchitos", por un puñado de votos, en una mesa. Van a ocurrir en el centro de computos, en el correo, junta electoral, o donde sea q se acumule la información. Como, supuestamente, lo garcaron a Juez, o como pasó en Santa Fe en el '95 (con la recordada noche de los 4 gobernadores).

Será q los peronistas rosarinos somo raros, pero racionalmente no tiene sentido chorear votos en una urna, en una eleccion (rosario, por ej.) q perder por 20-30%.

Horacio Q

Pedro A. said...

Buenas, me sumo al testimonio de Fahirsch y Horacio Q: como fiscal de partido chico, en líneas generales no teníamos problemas en ponernos de acuerdo con otros partidos chicos SALVO: a) casos patológicos de resentimiento (no lo adjudico al hecho de pertenecer a un partido, sino a que boludos hay en todas partes); b) casos en que la competencia por un mismo "espacio electoral" era muy clara y obvia.
Igual, una cosa es la cooperación espontánea que se da en las escuelas, y otra distinta es la de coordinar un esfuerzo en, por ejemplo, toda la provincia de Buenos Aires. Más si se tiene en cuenta que esa coordinación provendría, principalmente, de dos actores: la alianza CC-UCR, por un lado, y el PJ disidente-PRO, por el otro.
Cuando se formó la Alianza, las peleas entre los fiscales de la UCR y los del Frepaso, sobre todo si eran ex PJ, eran habituales (lo mismo con peleas intra Frepaso, entre ex PJ y viejos socialistas del PSD). No sé por qué habría de ser diferente ahora (agravado por el hecho de que no tienen el incentivo que tenían en la Alianza de "tirar para el mismo lado", porque se trata de listas competidoras).

Andrés el Viejo said...

El tema propuesto es muy interesante y la discusión también. Si, como señala el Criador, el acuerdo presupone una buena fe que es difícil encontrar en este mundo pecador, también es cierto que acuerdos por abajo como los que aluden Fahirsch, Horacio Q. y Pedro A. se hacen de hecho en todas las elecciones entre fiscales de partidos chicos.
Aclaremos que tales acuerdos son facilitados porque, en general, se trata de partidos que no aspiran seriamente a tener cargos, sino a preservar sus magros votos. Cuando hay posibilidad de lugares a ocupar, la buena fe tiende a retroceder.
Pero, en un caso o en otro, el acuerdo anunciado ayer es incumplible (si las partes no lo respetan) o inútil (si de todos modos se realizará de hecho). Vale decir, fuegos artificiales mediáticos para mantenerse en los titulares y sostener la ficción del fraude inminente.
Si no es así, carece de sentido. Y yo no creo mucho que gente tan curtida en lides electorales haga cosas por gusto.
Saludos

Alejandro said...

Como dijeron varios, los acuerdos pueden funcionar. Yo los ví funcionar varias veces. A lo mejor no podés dejar de meter un fiscal por escuela de tu partido, pero una vez que tenés uno es más jodido que tus socios te caguen los votos. Acordate que cada mesa es una muestra tan buena como la de al lado, así que tu fiscal va a saber si lo están cagando con sólo comparar planillas.

Y como dijeron arriba, yo tampoco vi fraude en las tres elecciones que fiscalicé. Sólo errores de fiscalización, que fueron admitidos por los propios fiscales (por ejemplo, haberse quedado sin boletas a la hora del almuerzo porque los fiscales se fueron a comer).

fahirsch said...

"fiscales que van a comer". Como presidente de mesa o como fiscal, iba preparado para estar de pie todo el día. Me llevaba sandwiches y bebida o alguno de mis hijos me traía algo de comer (es ser previsor tener varios hijos).
A propósito de ser fiscal o autoridad de mesa: desde la muerte de Alfonsín noto un aumento considerable de visitas a mi blog, y de comentarios para anotarse como voluntario. ¿Mostrará un cambio del 'que se vayan todos, yo no participo' a un 'que se vayan estos, yo ayudo a echarlos'?

Adrian said...

A mi en la única elección que fiscalicé me paso que un fiscal del PJ (de una de las 5 colectoras) le hizo golpe de estado al presidente (un chico con cara de bobo).

Fui, armé bardo, desistió y después a la hora de contar votos enfilé para esa mesa esperando problemas y me encuentro al fiscal contando y al presidente anotando. Impresentable.

Conclusión, los presidentes de mesa deberían tener un mínimo de 2 o 3 elecciones encima. Este flaquito votaba por primera vez y ya era presidente.

Estudiante crónica said...

Fahirsch,

tu pagina es la primera que sale cuando googleas "voluntario presidente de mesa". (yo segui el link y me anote, y conozco otra persona que hizo lo mismo).

Yo no me anote para echar a nadie, sino porque lei que nadie lo queria hacer y me divertia (nunca milite, entonces nunca fui fiscal, ser presidente de mesa es lo mas cerca que puedo estar). tambien queria tener conocimiento de causa cuando mi familia/amigos hablen de fraude. (bueh, por mi domicilio me va a tocar en Belgrano, pero...)

Adrian, aunque sea mi primera eleccion prometo no permitir ningun golpe de estado de ningun fiscal.

Anonymous said...

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